A pocas semanas de la aprobación de una ley más estricta contra las personas LGBTQ+, el país ha registrado su primera condena, encendiendo alertas entre organizaciones de derechos humanos y activistas a nivel global.
La nueva legislación, aprobada en marzo de 2026 y respaldada por el gobierno del presidente Bassirou Diomaye Faye, endurece significativamente las penas contra las relaciones entre personas del mismo sexo.
Entre los cambios más preocupantes:
- Las penas pasan de 1–5 años a hasta 10 años de prisión.
- Se penaliza no solo la relación, sino también la “promoción” o apoyo a la homosexualidad.
- Se amplía el alcance de persecución hacia activistas y organizaciones.
Tras el cambio en la ley, un hombre de 24 años fue condenado a seis años de cárcel y una multa económica, luego de ser acusado de “actos contra natura” y “indecencia pública”.
Según organizaciones como Human Rights Watch, este fallo refleja un entorno donde los arrestos se han intensificado y cuentan ahora con un respaldo institucional más fuerte.
El caso se inserta en un contexto más amplio en África, donde más de 30 países criminalizan la homosexualidad, algunos incluso con penas extremas.
La primera condena bajo esta nueva ley no solo marca un precedente judicial, también sirve como un recordatorio de que, en muchas partes del mundo, ser LGBTQ+ sigue siendo criminalizado.
¿Qué piensas sobre lo que está sucediendo en Senegal? Te leemos.











