La familia de Augusto Nava, señalado por protagonizar un ataque homofóbico contra dos clientes de un McDonald’s en Miraflores, Lima, difundió un comunicado público en el que ofreció disculpas a las personas afectadas y confirmó que el hombre se encuentra internado bajo atención psiquiátrica.
En el mensaje, sus familiares lamentaron el temor y el daño ocasionados por las amenazas y expresiones homofóbicas registradas en video. Asimismo, indicaron que Nava tiene un diagnóstico de trastorno bipolar tipo I y que actualmente atraviesa una crisis maníaca grave que requiere atención médica.
Según el comunicado, el hombre había permanecido estable durante varios años mientras seguía su tratamiento y trabajaba como entrenador deportivo. La familia explicó que ahora está colaborando con sus especialistas para revisar su tratamiento y establecer el seguimiento necesario para favorecer su recuperación y reducir el riesgo de nuevas crisis.
Los familiares también solicitaron que, al informar sobre el caso, se tenga en cuenta el contexto de su salud mental. Sin embargo, la información sobre su diagnóstico no elimina la gravedad de las amenazas denunciadas ni sustituye la investigación de los hechos.
Además de disculparse con los dos jóvenes, los familiares de Nava manifestaron preocupación por los mensajes amenazantes que, según señalaron, han recibido después de que el caso se difundiera ampliamente en redes sociales.
En su comunicado, pidieron que cesen las amenazas dirigidas tanto al hombre como a las personas de su entorno. Sostuvieron que el rechazo a lo ocurrido no debería derivar en nuevos episodios de violencia y apelaron a que la discusión pública se desarrolle con respeto, sin perder de vista el daño sufrido por las víctimas.
La respuesta familiar abrió una nueva etapa en la conversación pública sobre el incidente, mientras una parte de la atención se centra en la situación clínica del denunciado, los afectados han insistido en la gravedad de las amenazas que recibieron y en la necesidad de que su denuncia sea atendida.
Mientras la familia de Nava solicita que se respete su situación médica y que cesen las amenazas contra su entorno, los jóvenes afectados han pedido que lo sucedido no quede impune. La evolución del caso dependerá de las actuaciones de las autoridades y de la evaluación de las pruebas, en un proceso que debe reconocer tanto la gravedad de la violencia homofóbica denunciada como las garantías que corresponden a todas las personas involucradas.
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