En el amplio espectro de las orientaciones sexuales, la asexualidad se posiciona como una de las identidades menos conocidas, y a pesar del poco entendimiento de la misma por una parte de la sociedad, es una orientación valida y respetable.
¿Qué es la asexualidad?
Ser asexual implica experimentar poca o ninguna atracción sexual hacia otras personas. Sin embargo, como cualquier otra orientación, la asexualidad tiene matices y puede manifestarse de distintas maneras dependiendo del individuo.
Grisexualidad: Aquellos que experimentan atracción sexual en circunstancias muy específicas o poco frecuentes.
Demisexualidad: Personas que sólo sienten atracción sexual después de establecer un fuerte vínculo emocional.
Aunque la asexualidad sigue siendo invisibilizada en muchos espacios, la comunidad asexual ha comenzado a ganar terreno y visibilidad en la actualidad gracias al activismo. Existen organizaciones como AVEN (Red para la Educación y Visibilidad Asexual), la cual proporciona recursos y apoyo a quienes se identifican como asexuales y a quienes desean aprender más sobre esta orientación.
La asexualidad es solo otra de las identidades que existen dentro de la comunidad LGBTQ+, y aunque exista poco conocimiento o respeto hacía ella por parte de algunos individuos, merece respeto y tolerancia.
¿Ya conocías la asexualidad? Te leemos.