Durante los últimos meses, el gobierno de Hungría ha realizado decenas de cambios judiciales que afectan directamente a los derechos de las personas LGBTQ+ que residen en el país europeo.
Uno de los principales causantes de estas modificaciones es el primer ministro de la nación, Viktor Orbán, que junto al apoyo del estado, han propuesto una nueva reforma constitucional para que la Marcha anual del Orgullo LGTBIQ+ no se realice en la “misma forma pública” que antes.
El jefe de gabinete de Viktor Orbán, Gergely Gulyas, expresó públicamente que el gobierno húngaro nunca ha apoyado el desfile LGBTIQ+. “Creemos que la Marcha del Orgullo por el centro de la ciudad, ahora que el embajador de Estados Unidos ya no puede liderarla, no debe ser tolerada por el país”.
Con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, Hungría puede prohibir la marcha sin tanta resistencia, gracias a las políticas conservadoras que ha aplicado el presidente norteamericano y a la salida del anterior embajador de Estados Unidos, David Pressman.
Mediante una modificación en la Carta Magna, Hungría prohibirá el desfile LGBTIQ+ con el motivo de “proteger y garantizar el bienestar físico, psicológico y moral de los niños”.
Sumado a lo anterior, la reforma constitucional también establecerá la existencia de únicamente solo dos géneros en el país, el masculino y el femenino.
Orbán dedico unas palabras para los organizadores de la Marcha del Orgullo. “Aconsejo a los organizadores del Orgullo que no se molesten en prepararse para el desfile de este año. Sería una pérdida de tiempo y dinero”, dijo.
Mientras tantos, los encargados de realizar el evento LGBTIQ+ han expresado que los preparativos para la 30ª edición del Orgullo de Budapest continuaran con normalidad.
¿Qué opinas de lo que está ocurriendo en Hungría? Te leemos.