La justicia federal ha impuesto una pena de 17 años y medio de prisión a Robert John “RJ” May III, exintegrante de la Cámara de Representantes de Carolina del Sur, por distribuir material de abuso sexual infantil (CSAM), a pesar de haber promovido públicamente legislación y discursos basados en la idea de que “las personas trans representan un peligro para la niñez”.
El estadounidense de 39 años logró popularidad en la política promoviendo iniciativas que supuestamente buscaban “proteger a los niños” del acceso a atención de afirmación de género y de la presencia de personas trans en espacios públicos.
Sin embargo, tras una investigación que se inició con una alerta de una plataforma de mensajería sobre intercambio de 220 archivos de material de abuso sexual infantil, fue acusado y finalmente sentenciado por delitos federales.
Además de la pena de prisión, May deberá pagar más de $58,000 en restitución, registrar su estatus como delincuente sexual y cumplir 20 años de supervisión tras su liberación. También perdió la posibilidad de ejercer cargos públicos, votar o poseer armas como resultado de su condena.
El caso de Robert John May III ha tomado popularidad por la forma en que una figura política que promovía mensajes anti-trans vinculados a la “protección infantil” terminó siendo condenada por un crimen que victimiza a menores.
Este hecho es un claro ejemplo de cómo un discurso discriminatorio en contra de la comunidad LGBTQ+ puede encubrir o distraer de conductas profundamente dañinas para la sociedad.
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