Las autoridades de Turquía impidieron el atraque de un crucero estadounidense dirigido a pasajeros LGBTQ+, tras argumentar que existen “normas morales” y “valores familiares” que deben respetarse.
La embarcación, organizada por la empresa estadounidense Atlantis Events, tenía previsto hacer escala en el puerto de Estambul como parte de un recorrido por el Mediterráneo. Sin embargo, pocos días antes de su llegada, las autoridades portuarias comunicaron que no autorizarían el desembarco de los pasajeros, obligando a la compañía a modificar su itinerario.
Tras la negativa por parte de la nación euroasiática, la naviera desvió finalmente el crucero hacia Grecia para continuar el viaje sin mayores contratiempos.
En un comunicado, Atlantis Events explicó que la decisión fue notificada por las autoridades turcas sin ofrecer una justificación detallada. No obstante, la empresa señaló que el rechazo se produjo debido a que el viaje estaba dirigido específicamente a viajeros LGBTQ+, calificando la medida como un acto de discriminación.
“Es bastante impactante, para ser honesto. Y la razón detrás de ello es que se trata de un grupo de personas gais”, expresó Rich Campbell, presidente y director ejecutivo de Atlantis Events.
“Me preocupa mucho cuando un país decide que puede escoger qué turistas están permitidos y cuáles no”, concluyó.
El incidente ocurre en un contexto de creciente preocupación por la situación de los derechos LGBTQ+ en Turquía. Durante los últimos años, el Gobierno del presidente Recep Tayyip Erdoğan ha endurecido su discurso contra la diversidad sexual y de género, mientras las marchas del Orgullo han sido prohibidas en numerosas ciudades y activistas denuncian un aumento de las restricciones a la libertad de reunión y expresión.
Hasta el momento, las autoridades de Turquía no se han pronunciado públicamente sobre este suceso.
Para organizaciones internacionales, el caso del crucero pone de manifiesto cómo las políticas restrictivas hacia la diversidad sexual pueden trascender el ámbito interno y afectar también al turismo, la movilidad y la imagen internacional de los países que adoptan este tipo de medidas.
¿Qué opinas sobre este suceso que ha ocurrido en Turquía? Te leemos.











